¡Sufrido punto! Colombia, guiado por Cuadrado, batalló contra Paraguay

Vaso medio lleno: Colombia no perdió en dos partidos fuera de su casa y sumó contra Paraguay, rival directo en la tabla de posiciones. Vaso medio vacío: Ahora se obliga a ganarle a Chile para no descolgarse, con sus rivales al acecho, y lamentando no haber aprovechado todo lo que generó.

Colombia empató 1-1 en casa de los paraguayos por las Eliminatorias a Catar 2022 y, con toda claridad, fue todo un mérito producto de la batalla, de la lucha y del liderazgo de un Juan Guillermo Cuadrado que se reivindicó del duelo contra Bolivia y marcó gol, coordinó, se asoció, lo hizo todo bien en el estadio Defensores del Chaco.

Es fútbol, dirán algunos. Colombia tenía la iniciativa y la pelota, era Paraguay el que amenazaba a los 15 minutos, tras una salida precipitada de Ospina que le adivinaron los rivales y obligaron a que Murillo se barriera para evacuar el peligro. ¡Nos salvamos! Y se salvaron también ellos en la respuesta, el centro de Medina que no pudo cabecear con más precisión el goleador Borja.

Y otra vez era ese reino de la incoherencia cuando Silva atajaba el riflazo de Cuadrado a los 28 (lástima que a Sinisterra se le enredara el rebote), cuando no valía la salida entre Borja y Borré por fuera de lugar, cuando hasta el travesaño le negaba al goleador de Gremio el primer tanto a los 35 y otra vez el portero le cerraba la puerta ante el cabezazo de Uribe, porque en un pestañeo se adelantaba Paraguay.

Un error de Dávinson Sánchez, quien arrastra la imprecisión desde La Paz, en la marca de Romero lo dejó mal parado cuando lo superaron y al centro perfecto solo tuvo que entrar Sanabria, superando a su vez a Uribe, para el 1-0 parcial, a los 40 minutos.

Pero por suerte haría su aparición un elemento impensado, duramente criticado, pero con dulce sabor para Colombia en Asunción: Barrios vio la roja por un golpe a Romero junto al banderín, pero cuando el árbitro revisó decidió cambiarla por una amarilla… Sí, había agresión y tal, pero no vamos a reclamarle a nadie, o ¿si?

Y justo en el arranque del segundo tiempo, otra vez la tecnología: la mano en el área de Arzamendia no la vieron sino los de la oficina de la TV y Cuadrado, que la cambió por gol en un remate potente y práctico a los 53 para el 1-1.
Amenazó de nuevo el hombre de Juventus en su partidazo particular pero se la atajó Silva (otro inspirado) y sí, se salvó Colombia cuando el tan criticado Dávinson se reivindicó al negarle a Romero, de puntazo, el que debió ser el segundo tanto local.

Aterrizaba Falcao en el partido y lo acompañaba Roger Martínez (premio a su partido en la Paz) y por fin Luis Díaz ocupaba su lugar (se iba rendido Sinisterra) y en la cancha y en la raya sabían que había que tomar un respiro y no arriesgar ese punto, que iba a ser mejor que nada contra un rival directo en la tabla de posiciones.

El tiempo se hacía aliado de la causa nacional cuando Paraguay se agotaba física y mentalmente mientras Colombia amenazaba con sus recién llegados, asociando a Falcao con Cuadrado a los 75, metiendo miedo con un tremendo remate de Díaz que otra vez salvó el arquero local, pero respondiendo con Ospina en sendos intentos al cierre del juego. 

El balance de las dos visitas es, entonces, de 2 puntos de 6 en juego. Pero ojo que uno viene de 3.800 metros de altitud y el otro de un partido durísimo en el que tocó remar de atrás. Y al final sí, ok, siguen siendo los mismos 2 puntos que obligan a ganar, a cualquier precio, el próximo jueves en Barranquilla, sin Dávinson, por tarjeta amarilla. En fin, ese será otro lío. El de hoy es que no perdimos, y no está mal, pero con una sola victoria y 3 empates en la era Ruda, tampoco está del todo bien…