Señor Presidente… ¿Cuántos muertos más debe seguir poniendo Barranquilla?

Señor Presidente doctor Iván Duque, Barranquilla y el Atlántico, con 20.246 contagiados aproximándose a 1.000 muertos, con la red pública y privada de Salud colapsada, no admiten dilaciones ni discursos, se requiere acción y resultados.

Es una realidad que la crisis se le salió de las manos a las autoridades, locales y nacional, que bien saben la catástrofe que azota a Barranquilla y que tampoco es extraña a la capital de la República.

Hasta cuando debe esperar nuestra región para detener las cifras de muertos en las urgencias de los hospitales y clínicas sin poder ingresarlos a las UCI, por haber llegado a los topes de camas y respiradores artificiales.

El momento no es para cuestionar a las autoridades que han puesto todo de sí para detener con pedagogía y limitación a la movilidad incluyendo la cuarentena prolongada hasta julio 15 pero no han logrado revertir la curva exponencial de contagios que nos coloca como el departamento más afectado por el virus letal.

Surge en la comunidad cuestionamientos propios de la ansiedad que aflora ante la incertidumbre de lo que ha de venir, alimentada por las redes sociales y noticias las 24 horas del día que poco aportan a la tranquilidad ciudadana.

Se informó hace unos días de la intervención de la Nación con expertos en salubridad pública, vino a Barranquilla el señor Ministro de Salud, doctor Fernando Ruiz Gómez, se anunció la presencia del señor Presidente, Iván Duque, por 15 días a Barranquilla, pero nada de esto ha servido para solucionar o empezar a revertir las cifras en rojo.

Qué bueno sería contar con la experiencia de Guayaquil, la ciudad a orillas de la desembocadura del Río Guayas, que pusieron de ejemplo en otra época, como la más parecida a Barranquilla, por estar la nuestra al pie de Bocas de Ceniza, pero, ahora, para aplicar las intrépidas medidas dirigidas por su alcaldesa, que lograron parar la pandemia y volver a condiciones tolerables para el sistema de salud pública de esa importante urbe de la hermana República del Ecuador.

Y qué bueno sería si esa Misión humanitaria de Médicos cubanos, salvadora de vidas en Italia, pudiera ser invitada por nuestras autoridades, despojadas del sectarismo político, para que nos den la mano en este momento de vida o muerte para miles de ciudadanos que ya están contagiados y no se nos crezca más el desastre que invade y se incrementa minuto a minuto sin encontrar salidas concretas.

Díganos a qué atenernos señor Presidente; esto no es un asunto que pueda seguir recayendo exclusivamente en nuestras espaldas.

El Atlántico y Barranquilla reclaman salidas a este drama social