Poder de la información: Palomas mensajeras consolidan un imperio

El domingo 18 de junio de 1815, unos kilómetros al sur de la población belga de Waterloo, se dio la batalla que decidiría para siempre la suerte de Europa: la derrota definitiva de Napoleón Bonaparte y la caída de su segundo imperio, que sólo duró 100 días.

Pero no era con exactitud a la batalla a lo que iba a referirme, sino a un hecho que se derivó de ella y que también tuvo una gran importancia: La consolidación del poderosísimo imperio de los Rothschild

La verdadera causa, tal vez jamás se sepa, pero el hecho irrebatible, irrefutable, en principio difundido en el mundo por periódicos y libros y más tarde por emisoras y portales de Internet, es que el Siglo XIX fue testigo del increíble crecimiento del grupo económico Rothschild, basado en la información, una información valiosísima, que sólo estuvo al alcance de ellos.

La historia cuenta que el 20 de junio de 1815, Nathan Rothschild, vendía todos sus títulos de propiedad. lo que causó una gran conmoción en la Bolsa de Londres: El pánico se apoderó de los agentes de bolsa y las acciones de todo tipo bajaban de manera brutal e incontenible.

Todos vendían de manera desenfrenada pero nadie sabía que los agentes secretos de Rothschild, compraban todo. ¿Qué pasó? ¿Qué había ocurrido para que los Rothschild en apariencia vendieran todo, cuando en realidad lo compraban todo?

Bueno, Nathan Rothschild, de manera prodigiosa e inexplicable, tuvo acceso a una información demoledora y al mismo tiempo determinante: La derrota de Napoleón en la Batalla de Waterloo.
Cuando todos vieron que los Rothschild vendían, supusieron la victoria de Francia sobre Inglaterra y el pánico se apoderó de todos.
Vender rápido era la consigna y los banqueros se apresuraron a comprar, con lo cual consolidaron su imperio.
Pero ¿Como tuvieron los Rothschild acceso a semejante información?

El portal de Negocios Forex, lo describe así:

-Nathan era un temeroso de la sangre, un cobarde que temblaba al menor indicio de violencia, pero la batalla de Waterloo podía hacer tambalear su imperio y su interés económico y financiero prevalecieron sobre su endeble valentía. Pasó a Bélgica siguiendo el ejército napoleónico, y al comenzar la batalla se ocultó cerca de Hougemont, a resguardo de las balas pero desde donde podía observar los sucesos de la jornada.

Cuando Napoleón reunió sus últimas reservas para un desesperado ataque, quedó fijado el juicio de Rothschild, quien más tarde dijo haber expresado: “La Casa Rothschild ganó la batalla”- indica la publicación, para acotar acto seguido que
-Eso ocurrió los días 20 y 21, y al cerrar la bolsa el segundo día, las arcas de Rothschild estaban desbordantes de títulos de la Deuda.

En la tarde de ese segundo día, llegó a Londres un correo con al noticia de que Wellington había ganado la batalla y que Napoleón ser retiraba hacia el Sur, pero Nathan Rothschild había embolsado 40 millones … y solo por tener anticipadamente la noticia.

Por su parte, el novelista Andrew Hitchcock en su libro  Historia de los Rothschild, dice que estos fueron informados a través de un correo y no porque Nathan estuviera en el escenario de los hechos:

-Uno de los correos de Rothschild es un hombre llamado Rothworth. Cuando los británicos ganan la batalla de Waterloo, Rothworth atraviesa el Canal y es capaz de entregar esta noticia a Nathan Mayer Rothschild, 24 horas antes que el propio servicio de mensajería de Wellington- indica.

Pero hay otra versión mucho más romántica, pero también muy creíble. Según algunos, y así lo recoge el portal del Periódico de Aragón, los Rothschild se enteraron de la victoria inglesa sobre Napoleón, a través de unas palomas mensajeras.

-Rothschild se limitó a enviar al contorno de la magna pelea a una tropilla de palomas mensajeras bien adiestradas para que en cuanto se supiera quién había ganado de los dos bandos, sus cuidadores, las hicieran regresar a Londres portando un sucinto mensaje: «ganó Napoleón» o «ganó Wellington»; de las consecuencias negociables de uno u otro resultado, ya se encargaría el avispado banquero y sus agentes- señala la nota.

Presencia y percepción directa sobre los hechos, noticia enviada por un espía o a través de palomas mensajeras, lo cierto del caso es que aquí se demostró el poder de quien tiene la información.

Un verdadero imperio consolidado gracias a conocimiento y a la astucia para conseguirlo….Así ocurre hoy.