Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor

Origen de la frase que sirvió de epitafio al rey Pedro El Cruel, muerto por su hermanastro, Enrique de Trastamara

Bertrand Du Guesclin, fue un militar francés que murió el 13 de julio de 1830. Además de un esforzado y brillante guerrero, de grandes campaña bélicas, era un mercenario, hombre de notable fortaleza física y especialista en la guerra de guerrillas.

El conflicto que enfrentó a Inglaterra y Francia llamado la Guerra de los Cien Años -en realidad duró 116, entre 1337 y 1453- sirvió para que Du Guesclin se erigiera como un héroe y un verdadero especialista en evitar la lucha a campo abierto, desarrollando mejor la táctica de las escaramuzas sorpresivas.

Los ingleses comandados por Eduardo II -a quien apodaron el Príncipe Negro por el color de su armadura- derrotaron en la batalla de Poitiers al rey francés Juan II el Bueno y gracias esy pusieron a Francia bajo su mandato, hasta comienzos de 1360 cuando Du Guesclin, hizo su aparición.

Tras la derrota de La Esclusa, el rey francés Carlos V, aceptó la sugerencia de Du Guesclin de no presentar batalla formal sino acudir al hostigamiento y a la política de «tierra arrasada» que, si bien empobreció a sus propias regiones, le permitió expulsar de su domino a los invasores.

Du Guesclin fue consiguiendo diversos éxitos hasta 1372, cuando venció en La Rochela y expulsó a los británicos de toda la Francia que habían invadido.Sus biógrafos, definen a este guerrero francés como un hombre de presencia física desagradable, pero de fuerzas descomunales, poco atractivo para las damas, pero temido por sus adversarios.

-Aquel hombre de cabeza enorme, cuerpo grande, piernas cortas, ojos pequeños, aunque de mirar vivo y penetrante, según un cronista de la época, debía muy pocos favores a la naturaleza: “Yo soy muy feo, decía, para ganarme el afecto de las mujeres; pero en cambio sé hacerme temer de mis enemigos.

En el año de 1357, estalló la guerra civil en España que involucró los hermanos Pedro I de Castilla, apodado  El Cruel y su medio hermano, Enrique de Trastamara y Du Guesclin, mercenario al fin y al cabo, fue contratado por este último y se trasladó a España a combatir

Hacia 1369, Enrique había logrado acorralar a Pedro en el Castillo de Montiel, Ciudad Real en la Comunidad de Castilla. Hay varias versiones sobre el resto de la historia. Se dice que fue una celada, que fue algo casual, etc…pero el portal de la National Geographic brinda otra perspectiva, según la cual, el propio Pedro habría buscado un acercamiento con Bertrand de Du Guesclin.

-Sabedor de que, militarmente, su suerte estaba echada, don Pedro entró en contacto con Bertrand du Guesclin, caballero francés que se encontraba en el campamento de Enrique de Trastámara, para que le facilitara la huida. La noche del 22 de marzo el rey se aventuró en la posada del francés, acompañado por un puñado de hombres de confianza. Pero a poco de llegar apareció don Enrique, completamente armado. 

Sea cual fuere la verdad, lo real, lo tangible, es que ambos hermanos se atacaron tratando de matarse. Pedro recibió una herida de daga en el rostro, pero mucho más fuerte que Enrique, logró ponerlo en tierra, reducirlo y disponer su espada para asesinarlo, pero… En ese instante, intervino Du Guesclin

-Se cuenta que don Pedro era más fuerte y, por ello, a pesar de no llevar armadura, consiguió reducir a Enrique. Pero entonces Bertrand du Guesclin le cogió las piernas y lo volteó diciendo «Ni quito ni pongo rey, sino ayudo a mi señor». Aprovechando esta repentina ventaja, el conde dio una puñalada mortal en el cuerpo de su enemigo y, tras ello, le cortó la cabeza- dice la National Geographic.

-Así murió don Pedro, como había vivido: entre la sangre y la violencia- relata el portal pero allí nació la frase para el mundo