“Lo tenían fichado desde antes”: familiares de abogado que fallece por agresión de policías en Bogotá

En hechos que son materia de investigación por un abuso de autoridad muere el abogado Javier Humberto Ordoñez Bermudez, de 44 años de edad, quien se encontraba departiendo en la noche de este martes con unos amigos en el barrio Santa Cecilia de la localidad de Engativá, cuándo los uniformados fueron a letrados por una supuesta riña.

Según las declaraciones de una de las familiares del occiso, a la cual le protegemos la identidad y quien habló con el Diario La Libertad, Ordoñez, era una persona que habla fuerte por lo cual se podría confundir con un tono de pelea, pero este no era el caso y era un compartir con unos amigos.

Cuándo llegan los uniformados afirma la familiar estaba el grupo de amigos son requeridos por uniformados quienes al parecer ya conocían al abogado, “ya que los agentes llegan diciéndole ahora si me lo llevo, entonces, Javier Humberto le contesta a policía impongan la multa que yo la pago y de una vez se van en su contra con la pistola traser a inmovilizar a mi familiar”.

Como se observa en el video el abuso se hace evidente ya que aunque el hombre está sometido por los dos agentes y pide que paren por favor, quien manipula la pistola de descargas eléctricas continúa realizando las sin importar la suplica del abogado y de los de más habitantes del sector que realizan las grabaciones del procedimiento.

Luego de dos minutos el hombre esposado es conducido por una patria de la institución al CAI más cercano, donde su salud se agravó y fue remitido a un centro asistencial donde llegó sin signos vitales.

Javier Humberto Ordoñez deja dos niños menores, a los cuales hoy sus familiares no saben cómo contarles lo ocurrido con su padres y como un departir con amigos terminó en tragedia por un mal procedimiento policial y el abuso de la autoridad.

En este caso se suma la voz de protesta de la alcaldesa mayor de Bogotá, quien ha ofrecido todo el acompañamiento y asistencia jurídica a la familia Ordoñez, y reitero que este no es un caso de manzanas podridas en la institución, sino de una reforma institucional de fondo.