“Le estoy suplicando por mi vida, no tengo ese dinero”: comerciante víctima de extorsión

Las extorsiones están como la inseguridad en Barranquilla, a la orden del día. No sólo los conductores de buses son víctimas de esta problemática, también están los comerciantes que a diario denuncian llamadas amenazantes por parte de personas desconocidas que les exigen cierta cantidad de dinero para no atentar contra su vida o la de su familia.

A nuestra sala de redacción llegó un nuevo audio amenazante que correspondería a un presunto integrante del grupo delincuencial del ‘Clan del Golfo’  contra un comerciante de Barranquilla.

En el audio se escucha a la víctima decir que no tenia el dinero que le estaban pidiendo. Sin embargo, la otra persona insiste en que debe entregarle lo acordado.

“Quiero que sea consciente que no tengo ese dinero”, insiste el comerciante que, al parecer, tiene un taller y manifiesta que el producido del día le da solo para subsistir con los gastos de su hogar.

En la llamada queda claro que si el hombre no accede al pago del dinero, el extorsionista acabaría con su vida: “en menos de 10 minutos lo pongo a participar en un velorio”, dice el presunto integrante del ‘Clan del Golfo’.

Finalmente el hombre le da media hora al comerciante para que se consiga el presupuesto acordado y cuelga. La víctima insiste, entre lágrimas, como se puede escuchar en el audio, que no tiene el dinero y pide suplicando que lo entienda.

Esta problemática tiene en jaque a las autoridades, pues es un tema que se le ha salido de las manos a todos. En las últimas semanas se han aumentado las denuncias de personas que son víctimas de extorsión y lo único que le piden a la Policía es que hagan algo para acabar con tanta violencia ya que a muchos les ha tocado huir de sus negocios y hogares por culpa de las constantes amenazas a las que están siendo sometidos.

Recordemos que los gremios que han sido mayormente víctimas de las extorsiones son los conductores de buses, los tenderos y comerciantes de Barranquilla, Soledad y Malambo.