EEUU ayudó a independencia filipina pero quedó dominando 48 años

*El gato espantó a los ratones de la hacienda lechera pero después se bebió la leche

*Conmemoran los filipinos su independencia otorgada por Estados Unidos en en 1946

Se cuenta que hace muchos años, el dueño de una hacienda lechera, descubrió que unos ratones, le estaban haciendo disminuir la venta de la leche. Los roedores, habían hecho varias cuevas en torno a la bodega donde se almacenaba el líquido en unos calambucos y salían en la noche, trepaban a los recipientes y procedían a hartarse.

El propietario, al darse cuenta del asunto, pensó en una solución inmediata para el problema
-Ya no molestarán más. Voy a meter un par de gatos ahí y el asunto queda resuelto- se dijo y procedió a la acción.

Pero la solución resultó peor. Los gatos, luego de devorar a algunos ratones y hacer huir al resto…Procedieron a beberse la leche.

Algo de esto le ocurrió a los filipinos a finales del siglo XIX. Buscaron la ayuda del gobierno de los Estados Unidos para conseguir su independencia en 1898. Eligieron presidente de la naciente nación a Emilio Aguinaldo, pero el territorio, quedó en poder  de los norteamericanos, y el flamante mandatario, encarcelado según cuentan los historiadores, entre ellos, Virgilio Almario:

-Aguinaldo dirigió y alentó sin descanso la guerra frente a los ocupantes, pero en marzo de 1901 fue capturado en su cuartel de Palanan por las fuerzas del General Frederick Funston y obligado a firmar una declaración de lealtad a los Estados Unidos- dice.

-La primera insurrección, dirigida por Emilio Aguinaldo en 1896, fue sofocada por los españoles. Dos años después, estalló un nuevo levantamiento que obtuvo el triunfo gracias a la victoria de la armada estadounidense en Cavite. El gobierno norteamericano, aduciendo falta de madurez para la independencia, pidió la cesión de las Filipinas que le fue concedida mediante la firma del Tratado de paz de París el 10 de diciembre de 1898- indica el portal Literatura y Educación en Filipinas según las Enciclopedias Españolas Modernas.

Aguinaldo se quejaría, de manera amarga un poco tarde ya, de haber llamado a los estadounidenses para que los ayudaran en su lucha por la Independencia.

-Sí. Estoy arrepentido en buena parte por haberme levantado contra España y, es por eso, que cuando se celebraron los funerales en Manila del Rey Alfonso de España, yo me presenté en la catedral para sorpresa de los españoles. Y me preguntaron por qué había venido a los funerales del Rey de España en contra del cual me alcé en rebelión… Y les dije que sigue siendo mi Rey porque bajo España siempre fuimos súbditos, o ciudadanos, españoles pero que ahora, bajo los Estados Unidos, somos tan solo un Mercado de consumidores de sus exportaciones, cuando no parias, porque nunca nos han hecho ciudadanos de ningún estado de Estados Unidos… Y los españoles me abrieron paso y me trataron como su hermano en aquel día tan significativo…- le confesó años después al periodista filipino, Guillermo Gómez Rivera  

Ahora debían los filipinos volver a empezar, y no frente a un dominador decadente y ya casi sin fuerzas para preservar sus posesiones, como los españoles. No. Ahora les tocaba enfrentarse a una formidable potencia de infinita capacidad expansionista, casi invencible y camino a convertirse en la nación más poderosa del universo.

-Filipinas vio abortada su independencia, por la que tanto había luchado, cuando su supuesto aliado reveló su traición. La guerra para los filipinos fue algo dolorosamente frustrante pues sólo sirvió para sustituir una potencia colonial por otra. A partir de entonces se inicia una era de dominación estadounidense teniendo los filipinos el dudoso privilegio de ser unos de los primeros pueblos en padecerlo- señala  el portal Revista Filipina–Verano 2013 

Desde 1898 hasta el 4 de julio de 1946, debieron luchar de en inferioridad de condiciones por su independencia que se logró al fin, pero a un costo sobrecogedor, según manifiesta la misma publicación:

-Al hablar de cifras siempre hay que ser cuidadosos pero un consenso general aporta la cifra de 20.000 militares filipinos y 4.234 estadounidenses muertos en la contienda. El número de civiles filipinos que perecieron como consecuencia directa de los enfrentamientos sobrepasó el millón de personas, más del 10% de la población (para una población que en 1899 rondaría los nueve millones).  

Casi siempre sucede, cuando se busca la ayuda de los más fuertes

Tomado de: Pepecomenta.com