¡Con autoridad! Prometedor debut de Colombia, goleando en Eliminatoria

Con goleada, con idea de equipo, con asociación y buena finalización, con autoridad. Así fue el inicio del camino de Colombiana en una Eliminatoria al Mundial 2022 en el que no hubo público pero sí fútbol del bueno.

Una dulce noche de Muriel, una apuesta inteligente del técnico Queiroz y un Venezuela lejos de la amenaza que solía ser, marcaron la noche cálida del estadio Metropolitano que vio un triunfo 3-0, sin atenuantes.

En tres minutos ya Cuadrado se animaba frente al arco con un remate alto y Venezuela ya jugaba con su primera amarilla en contra.

El ánimo, sin embargo, bajó de inmediato cuando vino la muy infortunada lesión de Arias, que en el propio campo se veía muy grave, que mostraba a James, a Arias, a Duván con las manos en la cabeza, llenos de angustia por su compañero, el infortunio del lateral, recién llegado al Bayer Leverkusen, víctima de una jugada totalmente fortuita, que se revisó en VAR para quitarle la roja a un Machís que nada tenía que ver.

El alma volvería al cuerpo con goles: el primero, a los 16, cuando Cuadrado se juntó con James (los sospechosos de siempre), calculó el pase y encontró a un Duván que de pura potencia metió el puntazo para anticipar a Fariñez. Primer abrazo.

Fariñez negaba el segundo con un rechazo al costado a los 19, a la salida del tiro libre de Muriel que no alcanzó Dávinson, pero ya no evitaría el segundo tanto, el triunfo de las pequeñas sociedades por las que apostaba Queiroz: salía Mojica con un gran cambio de ritmo, dejaba al marcador tirado y casi sin oposición metía un centro que sobraba a Cuadrado pero encontraba, cayendo por derecha, a Muriel. Minuto 26. Segundo abrazo.

Quería Zapata de nuevo y Lerma tenía una clara opción en una sociedad con James y un golpe de suerte salvaba a Fariñez (pelota al palo), pero era la noche de Muriel, esta vez asistido por el arquero Vargas. Sí, el reemplazo de Ospina estuvo vivo para hacer daño y encontrar a Muriel libre para recibir su larguísimo mantazo, era una auténtica autopista el sendero y el artillero del Atalanta definía con un bombazo que pegaba en la mano de Fariñez y se metía arriba.

¿Venezuela? Rosales, en la primera gran aproximación del rival, estrellaba la pelota en el palo a los 35, cuando Vargas volaba para cubrir su sector. Y ya en el complemento querían sacudirse con doble intento, el más claro el de Ronaldo Hernández que obligó a Vargas a sacudirse para rechazar al costado el riflazo.

Se irían pronto Muriel y Cuadrado, posiblemente para darles descanso antes del duelo contra Chile, y llegarían Fabra y Morelos, para sacudirse de la lucha venezolana por descontar.

Pero primero, lo primero. Salió a los 73 James para dar paso a Falcao, y a los 76 tuvo su primer intento, le faltó potencia al último remate en una linda ocasión generada por el chico Alzate.

Una más tendría que salvar Camilo Vargas a los 92 y el tiempo terminaría jugando para una Colombia relajada, que bajó la persiana pronto, dando la idea de que esta nómina podría ser la de Chile. Equipo que gana, no se cambia. ¿O sí?