Asamblea de la Triple A: 1er round

El jueves 4 de junio se llevó a cabo la Asamblea de accionistas de la Triple A, con socios tipo a y b.

Con el 83% en manos de la SAE asistimos a un libreto de concreto.

El distrito de Barranquilla, titular de casi el 14% no se atreve a decir esta boca es mía. Asiste como perrito regañao’ y eso es explicable por razones consabidas.

La SAE representa el alijo de un delito, es decir, las acciones, con las cuales, los españoles del Partido de Aznar, tumbaron a la Comunidad de Madrid, aliados a Eva, es decir, a los manes bacanos de quilla, cuando “cayó”, llena de ambición, a la oferta lujuriosa de la serpiente enroscada en el árbol del fruto prohibido.

Asistimos a la Asamblea del jueves, sentados en la tribuna de socios clase B, por video conferencia, en representación de un reducto que hace parte de menos del 4%, multicolor, desde empresas bacanas, de renombre, como El Heraldo, Gases del Caribe, Camara de Comercio, las de “don Manolo”, Jorgito Paez y su chivera blanca, de Ricardo Anaya, hasta el pastor evangélico Toño Amador, mi mandante, o Jesús Sandoval, quilleros que creyeron en la Teletón y le metieron dos pesos a este cuento kafkiano.

La SAE venía con el zapato arriba, con el libreto tallado en piedra:

A la propuesta de Sandoval, socio de la tribuna de sol, de asumir la Triple A el sostenimiento del Zoológico de Barranquilla, esa obra pedagógica de don Ricardo Tinoco, para que los animales no mueran de hambre y deshidratación, para lo cual la empresa destinaría recursos por menos de $250 millones a partir de Julio hasta diciembre, la respuesta unánime de los delegados amaestrados por la SAE, incluyendo a los de aquí, fue NO.

Acto de bellaquería de esta nueva clase ejecutiva pública, exótica creación del estado empresario nacional, con la patente de corso de interventor, en este caso, la SAE en Triple A, mosca en leche, a la luz de la Carta Politica, la ley penal, municipal o de servicios públicos, que excluyen su presencia en este tipo de empresas, en medio del silencio de la Superintendencia de Servicios Públicos, de la de Sociedades, y de los Alcaldes que se vendieron a la luz pública.

En esa Junta Directiva están representados sectores políticos y gremiales, todos impuestos por la SAE, con “gente bien”, como el grupo Argos, con Camilo Abello Vives; o Ivan Arteta García, de la SPRB; o los colegas abogados, Chucho Valderruten y el mono Arnaldo – que jamás ha hecho parte de una junta-, recomendados de Fincho y Char; también, un man Castellanos, que nadie conoce, y doña María Virginia Torres de Cristancho, directora de la SAE, una mujer respetable, a quienes le impusieron la lista desde la asamblea de octubre de 2018.

Fueron tres los platos fuertes:

Uno, para coger balcón, dijo Guillermo Peña, Gerente de la entidad, algo así “..hasta junio 30 le dura el negocio de Aseo a don William Vèlez…el 1o de Julio, Triple A asume el 100% del control. Ya compramos 70 compactadoras, están en pintura..El Bancolombia prestó el billete”

Dos, el combo de los “mochacabezas”, integrado por la gente de Canal Extensia más las viudas del poder caído, pidiendo “bajarse” al gerente Peña, igual a la firma encargada de la Revisoría Fiscal; con amenazas penales por el “desastre financiero y administrativo” – a su vista -, y pa’la gallera, la condena de las $6’ barritas que, por sesión, se autoaprobaron los miembros de Junta.

Tres, el punto nodal, votado en franca lid, 2 a 2, con 9 abstenciones, eso sí, con el peso de Mohamed Ali, (léase SAE), en contra, :

Si la SAE puede representar, a la luz de la Constitución y la ley, el 83% de acciones hijas del delito, es decir, el comiso de un torcido, ya juzgado y condenado por la Justicia penal de España y de Colombia, las que utilizaron para “pecular” a la Comunidad de Madrid, y que aquí, en Barranquilla, arropan con la carreta de la “extinción de dominio”, como si fuera un litigio comercial, de derecho privado, cuya demanda, ex profeso, presentaron el ultima día, y que bien pueden llevar a la pérdida, ya que no están legitimados en causa por activa, a la luz de la Constitución y la ley, que solo autoriza empresas de servicios públicos domiciliarios a los municipios y distritos, y excepcionalmente, a los departamentos, trampa con la cual se autoavalan como dueños de un alijo envenenado, a la larga, tramposo y perdedor;

o si, por el contrario, esas acciones, venidas de lo punible, deben regresar a la Triple A, como sociedad emisora, conforme a la ley comercial, sin titular distinto a quienes las crearon, los barranquilleros, directamente, por decisión política, vinculados por el contrato de condiciones uniformes, quienes deben se representados por el Personero Distrital, como enseña la Constitución y la ley 136 de 1994, ya que el alcalde representa intereses de la entidad territorial, concepto distinto, a la luz del derecho constitucional y de la ley 142 de 1.994, cuando es evidente la contradicción ni del vocero de la democracia representativa frente a los ciudadanos protagonistas de la democracia participativa.

A manera de conclusión:

El gerente, Guillermo Peña, se portó bien, dio la cara, cumplió su papel, contestó a quienes lo encararon, los deudos del muerto, y prometió Aseo al 100% por la empresa, decisión que, en Bogota, puso al alcalde Petro en la guillotina de Procurador y Contralor. Está por verse, cojan puesto en balcón.

Faltó doña María Virginia, directora de la SAE, toda una dama, garantista y seria, aun bajo la presión del combo del negocio, que le caen desde una silla canapé.

Acartonados y amaestrados los recomendados de la SAE, tanto en la maraña financiera y revisora, como en la Junta, que impusieron la mordaza a la asamblea, de una sola proposición escrita, exponiéndose a las acciones de tutela que ya se anunciaron, con justeza, mostrando el poco interés de permitir a la ciudad su vocería en la máxima autoridad societaria.

El distrito, sigue como “aculillao” cargando con “el peso de la conciencia”, -si es que la tiene -, chantajeado por nacionales y chapetones.

Perdieron los animalitos del Zoológico, se morirán de sed y hambre por cuenta del voto amaestrado que les inculcó la SAE a sus recomendados de Junta. Mezquinos y sin criterio.

La Asamblea terminó como el refrán, “de dos males, el mejor”, porque es preferible el sector público, representado en la SAE o el Distrito, que aquellos, privados, que dejaron el pelero.

Lo mejor de la Asamblea, un par de damas, que fueron elegidas Presidenta y Secretaria, lo hicieron bien.

El ambiente sigue enrarecido, con algo de luz en la poterna.

La pelea es a 15 asaltos, como la que enfrentó a Frazer con Alí.

El match apenas arranca.