¿73 billones la convocatoria de una Constituyente? Para pensarlo

¿Si es conveniente que en medio de todos los problemas sociales que ha generado esta pandemia y con un gasto hecho por el país del 11 por ciento de su Producto Interno Bruto en la lucha contra el flagelo, se invierta ahora una escalofriante cifra en dinero para una Constituyente? ¿Cuánto le costaría a la nación el embarcarse en esta iniciativa? El presidente Duque ya se ha mostrado no sólo reacio sino opuesto al tema, pero.

.En la agenda de todas las colectividades políticas del país, el reformar la Constitución, de acuerdo con sus intereses personales y de partido, parece ser su objetivo de base.. No mencionan los problemas sociales de salud, educación y empleo que afrontan los ciudadanos. Para ellos, solo cuentan las tales modificaciones, como lo señaló el pasado 5 de agosto El Espectador

-Siempre está presente la idea de una reforma a la justicia. En los últimos años, en cada instalación de legislatura, tanto desde el Gobierno como desde los diferentes sectores del Congreso se escucha de manera repetida la propuesta para hacer modificaciones “profundas y estructurales”, bajo los argumentos de garantizar una justicia eficaz e independiente, y evitar la politización de los procesos- se indica

Reformas a la Justicia, modificaciones estructurales y demás, es lo único que solicitan los partidos; los  aspectos sociales del conglomerado no son mencionados siquiera. Mejorar la supervivencia ciudadana, tratar de procurarles ingresos que les permitan una mejor condición de vida y  sistemas de existencia sana y equilibrada, parece no importar.

Y no es cosa de hoy. Ya en 2001, cuando apenas habían transcurrido diez años de entrada en vigencia de la Constitución del 91, el presidente Andrés Pastrana intentaba no una reforma, sino la creación de una nueva.

Así lo divulgó al diario el Tiempo el 18 de octubre de 2001:

-Durante las últimas semanas, el alto comisionado de paz, Camilo Gómez, y el ministro del Interior, Armando Estrada, han insistido en que el Gobierno solo ha pensado en la posibilidad de realizar una constituyente al final del proceso de paz. Además, Estrada ha señalado que el calendario electoral no será modificado ni suspendido. Sí, crear una nueva legislación, parecía ser más importante para el Gobierno de turno, que tratar de satisfacer las infinitas necesidades que sufren los colombianos- se indica

¿Preguntaron acaso, el Gobierno y los promotores cuánto era el costo de convocar una Constituyente en ese entonces? Si lo hicieron, jamás se lo advirtieron al pais.

Enumerar todos los casos, sería tarea ímproba, pero es bueno recordar que ya el Gobierno del presidente Duque vivió esta historia -que se repite hoy- cuando la reforma que quería la entonces ministra de Justicia, Gloria María Borrero, se hundió en la Cámara.  La idea que bullía entre sectores allegados al mandatario era esa, pero al final nunca cristalizó.

Pero hoy, tal iniciativa reaparece, sustentada por la parlamentaria  Paloma Valencia, en forma de Constituyente

-Colombia necesita una gran reforma a la justicia. Queremos proponerle al país una Constituyente- indicó la senadora del Centro Democrático.

De manera inmediata, otros congresistas se sumaron a la iniciativa, pero ninguno de ellos -y desde luego, mucho menos aún la autora de la iniciativa. habló sobre los costos que demandaría una empresa de tales dimensiones.

Quien sí aludió al tema, pero de manera muy tangencial, fue el senador liberal, Luis Fernando Velasco;

-El ciudadano está pidiendo cómo enfrentar la pandemia, conseguir la vacuna, proteger al personal de salud, recuperar los empleos y los negocios. Las prioridades de las grandes mayorías muy seguramente no están en una constituyente- dijo.
Desde luego, no recurrió a las cifras que demandaría tal empresa: En realidad no hay voces oficiales que indiquen cuánto gastó el  Estado en 1991 cuando el presidente César Gaviria Trujillo decidió crear una nueva Constitución.

La única información al respecto parece ser la que registró El Tiempo  21 de junio de 1991 a las 12 del día

-El costo global de la Asamblea Nacional Constituyente no será menos de 4.2 billones de pesos- afirma la publicación.

4.2 billones de 1991. Bueno, el salario mínimo de hoy de $980.657. incluyendo subsidio de transporte, equivale a 17,35 salarios de 1991 que era de 56,503.00 también incluyendo el adicional.

Esto indica que esos 4.2 billones del 91 equivalen a 72.87 billones de hoy, que es lo que tendría que gastar el país para complacer el deseo de la senadora Paloma Valencia y de otros congresistas:

¿De dónde saldrían esos recursos para la  Constituyente? ¿De crear nuevos impuestos? ¿O de desviar el dinero de la lucha contra la pandemia para tal efecto?

El país ha invertido el 11 por ciento del PIB -Producto Interno Bruto- más o menos unos 111 billones de pesos en la batalla contra el flagelo y con toda seguridad, este guarismo aumentará en las próximas horas Ante tal coyuntura

¿Valdría la pena desviar esos 72.87 millones que podrían aliviar los padecimiento los padecimientos ciudadanos para dedicarlos a complacer a determinado grupo de políticos? Bueno, el presidente Duque, desde luego, se ha mostrado en contrario. No lo ha dicho de manera contundente, pero sí ha descartado de plano la iniciativa y desde luego, con toda la razón