1962: Alan Freed, primer condenado en Estados Unidos por Payola

*El 21 de noviembre de 1959 fue despedido de la emisora WABC por tal acusación y en 1962 confesó  haber incurrido en 25 casos de soborno por parte de casas disqueras. 

*En diciembre de 1962, Alan Freed fue condenado al pago de 300 dólares y una sentencia a prisión que fue suspendida, pero hasta ahí llegó su carrera.

Alan Freed, según cuenta el portal Rock Stories el 29 de marzo de 2017, un exitoso hombre de radio -de la modalidad llamada Disc Jockey, profesional que se dedica a seleccionar los temas musicales que deben sonar en la emisora para la que laboran- fue quien utilizó por primera vez el término Rock And Roll, pero  al mismo tiempo, el primero en verse procesado por lo que en el medio se conoce como la «Payola».  

El nombre de Payola, según cuenta la tradición, es una contracción entre los términos Pay To Play -Paga Para  Que Suene- y Victrola, la marca comercial con la que se designó al novedoso fonógrafo de 1825, de la RCA Víctor y es una práctica que según la Revista Billboard,  era común en la década de 1929. En el sector conocido como vodevil, se le cobraba a los directores de obras y a los artistas, para que sus creaciones fueran presentadas en los teatros.  

Muy pronto, esta costumbre pasaría a la radio y los locutores y programadores, empezaron a cobrarle a los productores por colocar su  discos en las emisoras. Como se sabe, artistas y agrupaciones musicales viven de los contratos que se les hacen por presentaciones y de la venta de los discos que graban y por tanto, era imprescindible que su producción musical, se escuchara de manera continua y constante. Esto, garantizaba que el público no sólo comprara los temas que más sonaban, sino que se hiciera presente en los escenarios donde actuaran. Por ello, la mayoría decidió pagar sin protestar.  

Alan Freed convencido en 1951 por miembros de casas disqueras, decidió hacer un programa nocturno en Cleveland, en la emisora WJW  en el que sólo emitiría el género conocido como Rhytms and Blues, música de origen afroamericano, que después sería conocida como Rock And Roll. Este  término como alusión sexual -atrás hacia adelante y balanceando la cintura- fue utilizado por Freed para tratar de quitarle la connotación racial derivada de su nacimiento.  

El éxito fue tan monumental, que los adolescentes de raza blanca, tomaron esta manifestación musical como «algo emocionante y desconocido, que podía significar un desafío para la sociedad conservadora de la época» -señala el portal- y lo tomaron como suyo. Los discos de 45 RPM -muy baratos y al alcance del poder adquisitivo de los jóvenes, empezaron a ser vendidos de una forma que causó asombro. Las compañías productoras de otros géneros, entraron en sospechas.

La ASCAP (American Society of Composers, Authors and Publishers)  afirmó en un documento público, que el éxito de la nueva música se debía a que los disc jockeys y las emisoras, recibían dinero de las pequeñas casas disqueras, para que su música sonase por radio y Tv, con lo cual aumentaban sus ventas y además, cobraban los llamados «derechos de emisión», en Colombia conocidos como «de autor».

Freed, desde luego, sería uno de los señalados y en noviembre de 1959, debió comparecer ante la Fiscalía Distrital de Nueva York para responder por el cargo de corrupción. Se le acusaba en concreto de haber aceptado dinero para transmitir al aire unas grabaciones y por las que habría recibido 2500 dólares.  

El locutor se declaró inocente de tales cargos, negándose a firmar que aceptaba los cargos. Esto le valió perdersu trabajo en la emisora WABC, y su show nacional de televisión en la WNEW-TV.

Más tarde diría que hubo «propinas que no son pagos ilegales» y que eran «un agradecimiento de las disqueras», pero luego, aconsejado por sus abogados, decidió declararse culpable de 25 cargos de soborno.

El diciembre de 1962, Alan Freed fue condenado al pago de 300 dólares y una sentencia a prisión que fue suspendida, pero hasta ahí llegó su carrera.

Después del escándalo, arruinado y sin prestigio, ya no pudo conseguir trabajo y se volvió alcohólico, muriendo de cirrosis hepática en 1965